¡Atención, empleadores del hogar! ¿El nuevo Real Decreto 893/2024 te obliga a abrir las puertas de tu casa?
Seguro que has oído hablar del Real Decreto 893/2024, de 10 de septiembre, que ha causado un revuelo entre los empleadores del hogar.
Las autoridades quieren hacerte creer que se tendrán que cumplir las mismas normativas de seguridad y salud laboral como cualquier empresa. ¡es importante mantener la calma! Esta normativa es más un proyecto que una realidad aplicable. A continuación, te explicamos por qué tu hogar no se convertirá en una oficina tan fácilmente.
¿Es realmente viable?
El Decreto sugiere la aplicación de inspección en hogares particulares y privados. Una norma que chocha con varios aspectos prácticos y legales que complican su ejecución.
- La privacidad del hogar
¡Tranquilos!, que, aunque la norma sugiere la entrada de inspectores en los domicilios, tu casa sigue siento tuya, y ningún inspector puede entrar sin tu consentimiento explicito. No nos olvidemos, que el domicilio es un espacio íntimo y protegido por la Constitución, y actualmente no existe un obligación legal de permitir el acceso sin tu autorización explicita. Lo que pone un freno a las inspecciones que la ley propone.
2. ¿Con que recursos podrán llevar a cabo las inspecciones?
En España, hay millones de hogares que emplean personal doméstico. Y como ya todos sabemos, la Inspección de Trabajo esta sobrecargada y actualmente carece de personal y de recursos económicos suficientes para hacer frente a las inspecciones empresariales, menos podrá hacer frente a la demanda de inspecciones en miles de hogares en toda España. Con el sistema actual, será complicado que lleguen a realizar todas las evaluaciones que la normativa pretende.
3. Un decreto que deja más preguntas que respuestas
Muchas de las nuevas obligaciones son vagas y poco claras. ¿Cómo se realizará la evaluación de riesgos en cada hogar? ¿Qué criterios se seguirán? ¿Qué sucede si el empleador no puede cumplir con alguna medida? Estas preguntas aún no tienen respuestas claras. No existen criterios definidos sobre cómo se realizará la evaluación de riesgos en cada hogar, ni protocolos claros. Esto crea un terreno incierto para los empleadores y dificulta enormemente la implementación. La falta de claridad legal hace que la normativa sea inaplicable en muchos casos.
4. ¿Y los costes? Todos para ti
Según la normativa, tú, como empleador del hogar, eres responsable de pagar todo lo relacionado con la seguridad laboral de tus empleados: equipos de protección, evaluaciones, formación… ¡y encima no puedes trasladar esos costos al empleado! Esta es una carga que, sinceramente, la mayoría de los hogares no puede permitirse.
Pero aquí hay otra buena noticia: sin inspecciones ni control real, es muy poco probable que te veas obligado a realizar gastos significativos. Además, la ley no tiene un mecanismo claro para penalizar a los empleadores si no cumplen de manera perfecta con cada detalle. ¿Cómo van a hacerlo si ni siquiera pueden controlar cuántos hogares cumplen con la ley?
La tendencia hacia la regulación de este sector laboral intenta corregir la desprotección existente, pero las barreras logísticas, legales y económicas impiden que esta normativa sea aplicada de manera generalizada.
Aunque es importante estar informado sobre estas nuevas obligaciones, también es crucial no caer en el alarmismo. Dado que la implementación efectiva del Real Decreto 893/2024 presenta tantos obstáculos prácticos, es muy probable que los cambios no se apliquen de manera inmediata ni generalizada.
Continuaremos siendo diferentes.
Siempre asesoramos con la toga puesta.








