Un trabajador de baja médica puede convertirse en un problema serio para la empresa. Existe una creencia muy extendida, y profundamente ERRÓNEA, según la cual un trabajador de baja no puede ser despedido, porque el despido sería automáticamente nulo y la empresa perdería el juicio y lo tendría que readmitir.
Esto no es cierto. La incapacidad temporal no suspende el poder disciplinario ni extintivo de la empresa. La baja médica no es un escudo absoluto.
Cuando una baja se alarga en el tiempo, el impacto económico es evidente:
- La empresa sigue cotizando a la Seguridad Social.
- Muchos convenios obligan a complementar la prestación hasta el 100% del salario.
- En la práctica, la empresa acaba asumiendo alrededor de un 25% del coste salarial sin recibir trabajo alguno.
El Tribunal Supremo ha confirmado que el despido durante una baja médica no es nulo por defecto. Solo será nulo si existe vulneración de derechos fundamentales o discriminación. En todos los demás casos, será procedente o improcedente.
La Sentencia del TSJ de Catalunya de 22 de septiembre de 2025 lo deja claro: lo relevante no es la baja, sino la causa real y acreditada del despido.
También son de especial significación las bajas médicas fraudulentas (que, en muchos casos, se concretan en exageración de dolencias incompatibles con el puesto o encadenamiento estratégico de bajas, vacaciones, etc. Es muy revelador que los lunes son el día estrella para acudir a urgencias y conseguir bajas médicas y, casualmente, los viernes casi nadie necesita ir al médico. Parece que la gente mágicamente se recupera justo antes del fin de semana o tal vez el “factor laboral” influye un poquito más de lo que nos gusta admitir. Por supuesto, esto no cuestiona en absoluto la profesionalidad de los médicos, que siguen actuando de forma impecable, sino que simplemente describe un contexto general que las empresas no pueden ignorar.
Esta newsletter se escribe con la convicción que, frente a estas situaciones, la empresa en la mayoría de los casos PODRÁ EXTINGUIR EL CONTRATO, porque estamos convencidos que la baja médica no blinda a la persona trabajadora y el despido se puede realizar si existe causa real y prueba sólida.
Continuaremos siendo diferentes. Siempre asesoramos con la toga puesta.








