¿A quién beneficia realmente la última subida del SMI?
Este pasado 10 de febrero, se celebró el Consejo de Ministros en el que se aprobó la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Este incremento salarial supone un aumento del 4,4% respecto al anterior.
Este suceso da un giro radical a partir del año 2019 podemos observar una tendencia muy notoria en esta práctica: el SMI pasó de ser 735 euros a 900 euros, situándose 50 euros por encima al año 2020. En 2021 esa cifra se actualizó hasta los 965 euros, redondeándose un año más tarde hasta los 1.000 euros. En 2023 el SMI se volvió a actualizar hasta los 1.080 euros y el pasado año alcanzó los 1.134 euros. Este año se sitúa en la cantidad de 1.184 euros.
En cuanto al impacto fiscal, esta modificación del SMI resultaba inocua, pues venía acompañada de la medida que contemplaba la exención del IRPF hasta la cantidad anual en la que se transformase el SMI. Por ejemplo el año anterior, cuando al elevarse el SMI a 1.134 euros mensuales, se modificó a su vez la cantidad mínima exenta de tributar IRPF, que ascendía a la misma cifra (15.876 euros anuales).
Sin embargo, este último hecho no se ha producido, de manera que sí deberá pagarse IRPF de estos 700 euros.
Es importante destacar que es la primera vez en la historia en la que la subida del SMI y la cantidad exenta de pagar IRPF no van a la par; hecho que ha despertado reticencias y hostilidades entre los socios de gobierno, que pese a tener el mismo objetivo de mantener la referencia del SMI en el 60% del salario medio neto, un objetivo de la Carta Social Europea, han encontrado discrepancias en el camino.
Cabe poner en relieve la cuestión del impacto que esta decisión tendrá en las empresas y en los particulares y las consecuencias para cada uno, dado que en este tipo de decisiones de índole política subyacen muchos intereses y repercuten en los ámbitos económico y laboral, provocando un impacto en el tejido empresarial.
De esta subida se ven beneficiadas principalmente las arcas del Estado, puesto que van a recaudar un 42,85%, por lo que al final el único que se enriquece con esto es el gobierno con más impuestos.
Continuaremos siendo diferentes. Siempre asesoramos con la toga puesta.








